5 películas censuradas que hoy son joyas del Cine Mexicano

Aunque la denuncia social cada vez tiene más cabida en las películas hechas en México, es correcto usar la celebración del primer Día Nacional del Cine Mexicano como recordatorio de que esto no siempre ha sido así.

Muchas veces, ya sea de forma directa o indirecta, el gobierno y ciertos sectores han intentado censurar películas. La razón es sencilla: el cine cambia consciencias y no es lejano al público. Aquí te damos algunos ejemplos de las veces en las que se ha intentado mandar al olvido la realidad.

La Sombra del Caudillo (1960)
El mismo archivo de la Cineteca Nacional reconoce que durante el mandato de Adolfo López Mateos esta obra de Julio Bracho fue censurada. El largometraje retrataba el abuso de poder de Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles. “Día y medio antes del estreno de la película, arbitrariamente, entran tropas federales a los cines en donde tenían las copias para estrenarlas y se las llevan todas”, se lee en el sitio web de la Cineteca.

Canoa (1976)
Felipe Cazals filmó esta película basada en hechos reales sin miramiento. Insitada por un cura, la comunidad del pueblo de San Miguel Canoa lincha a estudiantes de la Universidad de Puebla. Los pobladores los acusaban de comunistas. Esto no fue visto con buenos ojos por el gobierno, que impidió su proyección durante 10 años.

Rojo Amanecer (1989)
La matanza de Tlatelolco en 1968 representada desde lo más cruel. La historia es contada desde uno de los departamentos de la unidad habitacional. El director Jorge Fons reveló que cuatro minutos del filme fueron eliminados debido a la censura.

La Ley de Herodes (1999)
Cerca de las elecciones del año 2000, el director Luis Estrada estrenó este filme que criticaba abiertamente a los partidos PRI y PAN. En un festín fílmico de Acapulco se intentó impedir su proyección y el IMCINE intentó reducir el número de salas donde habría de ser exhibida comercialmente. Sin embargo, tanto el director como el protagonista Damián Alcazar lanzaron una estrategia de comunicación de los más efectiva. Se trataba de una slogan simple: “la película que el gobierno no quiere que veas”.

Presunto Culpable (2011)
Exponer el sistema de justicia mexicano no iba a ser cosa fácil. Antonio Zúñiga, un comerciante, es injustamente acusado y encarcelado por un homicidio que no cometió. El documental de Roberto Hernández y Geoffrey Smith expone que este no es un caso aislado, sino mucho más común de lo que se cree. En ese sentido, se intentó frenar la proyección de la cinta argumentando que el acusador no había dado permiso de que se usara su imagen.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *