4 RAZONES IMPORTANTES PARA NO LIMPIARTE LOS OÍDOS CON HISOPOS

Muchas personas lo hacen como parte de su higiene personal, pero los especialistas no lo recomiendan. Lo que normalmente usas para limpiar tus orejas y piensas que es lo correcto, es malo para tus oídos. Ahora te contamos las razones para que lo puedas dejar a tiempo antes de dañar tu audición.

Un hisopo es un instrumento médico que se creó para recoger muestras médicas. Los doctores dicen que por ningún motivo hay que utilizarlo, porque al insertarlo lo único que haces es empujar la cera hacia adentro.

Esto hace que, además de crear un tapón auditivo con el tiempo seas propenso a infecciones y enfermedades auditivas como otitis, laberintitis, entre otras. Además, la membrana timpática puede romperse si realizas un mal movimiento. Ten en cuenta que cuanto más toques tus oídos más estimulas a las glándulas para que produzcan cera.

Es importante que sepas que la formación de cera es un proceso natural, los oídos la usan para protegerse. Por eso, tratar de eliminar el exceso de cera con hisopos puede ser contraproducente.

Ahora te contamos las razones para que lo puedas dejar a tiempo antes de dañar tu audición:

1.- ES BUENO TENER CERA EN TUS OÍDOS

La cera no es el equivale a suciedad que debe eliminarse a toda costa. Más bien forma una capa protectora que resguardar la piel del conducto auditivo (que es muy sensible). Además, impide la entrada del agua, del polvo y de la mugre, si quitas toda la cera, toda esa suciedad tiene la puerta abierta y podría penetrar al interior del oído.

2.- LA CERA ES TAMBIÉN UN ANTIBIÓTICO NATURAL

Una vez eliminada, tienes más probabilidades de contraer una infección en los oídos.

3.-EMPUJAR LA CERA HACIA EL INTERIOR DEL CANAL

Si el hisopo es exactamente del mismo tamaño que el canal auditivo, podrías empujar la cera demasiado hacia el interior y requerirías ayuda profesional para solucionar esto.

4.- PROBLEMAS DE EQUILIBRIO

Si empujas el hisopo muy profundamente podrías tener problemas con el equilibrio o para escuchar.

Al final del conducto auditivo, se encuentra la membrana del tímpano. Como está más próxima a la superficie de lo que imaginas, es fácil que introduzcas el hisopo más de la cuenta sin notarlo. Si lo haces, puedes dañar el oído interno, lo que podría causar problemas de audición y del equilibrio.

Pero aún peor es si llegaras a perforar la membrana del tímpano (que es muy delicada) con la punta del hisopo, este accidente podría requerir cirugia y hasta podrías perder el sentido de audición del oído afectado.

(IMAGEN CON DERECHOS DE AUTOR).

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